La dieta Proteinada consiste la alimentación a base de preparados proteínicos purificados de alto valor biológico con el aporte pautado en el tiempo de verduras, frutas y almidones de forma progresiva tras la fase 1, con el apoyo de micronutrientes para evitar carencias asociadas a la dieta. Normalmente los preparados proteicos se presentan en distintos formatos y sabores para satisfacer los gustos y necesidades de cada persona y momento del día. Pueden ser bebidas frías o calientes con sabor a cacao, fresa o vainilla, barritas ricas en proteínas, cremas, sopas y potajes, pan, flanes, mousse, yogures…

  Tiene como objetivo la reducción de lípidos y glúcidos en la ingesta, manteniendo el aporte de proteínas, para obligar al organismo a consumir sus propias reservas, primero de glúcidos y más tarde de lípidos, con el consiguiente adelgazamiento de los tejidos grasos.

  La dieta proteinada requiere un plan de disciplina nutricional donde la base exclusiva de la dieta debe estar formada por proteínas de alta calidad y los azúcares y las grasas deben suprimirse para asegurar la quema de masa grasa y no masa magra (músculo). Para evitar el consumo de proteínas es necesario un aporte de 1,2 a 1,5 gr. / kg de peso, según se trate de mujer u hombre. Éste es el motivo por el que las proteínas deben ser de alta calidad, con un PER (Proteín Efficancy Rating ) excelente y un índice químico superior a 100.

  El organismo necesita energía para realizar todas sus funciones y la fuente espontánea de obtenerla es la glucolisis, pero nuestro organismo sólo es capaz de almacenar glucosa para medio día de actividad. Si suprimimos la ingesta de hidratos de carbono y se consume toda la glucosa del organismo se activa otra forma de obtener energía, llamada Beta oxidación. Ésta permite generar energía de las grasas acumuladas, pero deja un residuo: los cuerpos cetónicos, las únicas sustancias del organismo con efecto “corta-hambre”. A las 72 horas de haber iniciado la dieta, la concentración en sangre de los cuerpos cetónicos ya es suficiente para cortar el hambre. Además los cuerpos cetónicos tienen un efecto psicoestimulante que potencia la sensación de bienestar. Para asegurar el consumo de las grasas acumuladas no debemos ingerir ni hidratos de carbono ni grasas. De lo contrario, el proceso de adelgazamiento se interrumpiría.

Etapas de la dieta proteinada:

Fase 1:

  Corresponde al catabolismo de los triglicéridos (grasas), iniciado por el ayuno. Se marcan el objetivo del peso total a perder y se programa la pérdida del 80% en esta fase. El médico debe prescribir el tipo de sobres de proteínas de alta calidad que debe ingerir el paciente. Esta fase requiere beber al mínimo 2 litros de agua al día.

  Las primeras semanas solo se complementa la dieta proteica de laboratorio con verduras, en las siguientes semanas se sustituyen dos comidas al día de preparados proteicos por alimentos compuestos casi exclusivamente por proteínas como carnes, aves o pescados, aprox. 200gr. por comida.

  Para incrementar el metabolismo basal es imprescindible hacer un poco de ejercicio todos los días (por ejemplo: caminar durante 30 minutos o una sesión de plataforma Proellixe).

Fase 2:

  Reintroducción progresiva de los distintos grupos de alimentos. En esta fase se continúa perdiendo peso aprendiendo a comer mejor e introduciendo alimentos en la dieta como fruta, pan y almidones. Normalmente se estructura en cinco niveles que suponen la introducción progresiva de alimentos y la sustitución así de parte de los preparados proteicos.

  Es importante seguir la pauta médica en la introducción de los alimentos e incrementar el ejercicio diario progresivamente.

Fase 3:

  Estabilización, es la fase más importante para evitar recuperar el peso perdido. El aporte de productos ricos en proteínas de alta calidad se pauta para medias mañanas y meriendas. El facultativo debe seguir teniendo contacto con el paciente para reforzar sus pautas dietéticas importantes como consumir los almidones en sólo una de sus dos comidas principales, no saltarse ninguna comida ni los tentempiés proteinados, beber líquido que hidrate el cuerpo y evitar refrescos de cola y zumos azucarados, acostumbrarse a comer acompañado, no comer de cualquier manera improvisada, incluir siempre un plato de verduras y comer despacio y masticando bien.

  Es el momento de continuar con el remodelado corporal mediante el ejercicio, pues sus ventajas son importantes tanto a corto como a largo plazo. El ejercicio facilita la pérdida de peso y permite mantenerlo, porque:

  A corto plazo:

  • Aumenta el gasto calórico realizado por el trabajo muscular
  • Aumenta la sensación de bienestar
  • Disminuye la tensión psíquica y facilita la mejora del sueño
  • Activa el aparato circulatorio

  A largo plazo:

  • El aumento de la masa muscular que, incluso al descansar, consume energía
  • Facilita la prevención o la mejora de los desordenes metabólicos (colesterol, diabetes...)
  • Facilita la protección cardiovascular y el desarrollo de la capacidad respiratoria
  • Provee de una silueta más armoniosa a nivel estético
  • Facilita una "reconciliación" con la imagen corporal

  Con esta pauta, la dieta proteinada siempre funciona. Normalmente, las cifras de pérdida ponderal obtenidas con la dieta proteinada en el hombre en un periodo de 28 días se sitúan en una media de 10 kgr para el varón y 7 a 9 kg en la mujer.

  Las ventajas de la dieta proteinada frente a otras dietas son:

  • Bajada rápida de peso, 3 a 4.5 kg en la primera semana y 2 kg de media en las demás semanas de la primera fase o fase Activa.
    • A base de eliminar grasa y no músculo.
    • Sin sensación de hambre, tristeza, debilidad o falta de vitalidad.
    • Con protección de la tonicidad de la piel al conservar la masa muscular.
    • Con seguridad siempre pues este tratamiento se debe hacer bajo control médico.

  La doctora realizará impedanciometrías (TANITA) para conocer el porcentaje de agua, grasa y músculo del cuerpo a lo largo de las distintas fases.

Los beneficios metabólicos que aporta la dieta proteinada son:
  • Corrige la función del páncreas reduciendo la liberación de insulina para mayor quema de grasa en vez de glucosa.
  • Reduce la glucemia en sangre en la primera semana de tratamiento.
  • Reduce la resistencia insulínica y mejora los parámetros de control de la diabetes.
  • Reducción drástica del colesterol total entre un 5 y 25%, y descenso de los LDL y los Triglicéridos entre un 15 y 50%. Con aumento del colesterol HDL, el bueno.
  • La tensión arterial en obesos hipertensos baja entre un 8 y un 13% en la primera semana de dieta, para alejar el riesgo de enfermedades cardiovasculares es estima que se ha de perder como mínimo un 5% del peso inicial.
  • Reduce la apnea del sueño.
  • Mejora patologías respiratorias, osteoarticulares y la lipodistrofia.